Gestión de Flotas: la decana de las soluciones IoT

Published by Telefónica IoT Team Smart Mobility

La gestión de flotas es una de las categorías más consolidadas dentro del panorama IoT. De hecho, la gestión de activos informatizada es una solución que existe desde que se empezó a dar uso civil a la informática en los años cincuenta del siglo pasado. Desde los comienzos de Internet, hace casi un cuarto de siglo, ya existían soluciones de gestión de flotas que usaban datos telemáticos. Hay razones evidentes que explican el claro interés por automatizar este proceso de negocio, aprovechando siempre al máximo las posibilidades tecnológicas:

  • Activos de mucho valor: La necesidad de conocer la posición de elementos muy costosos como vehículos, contenedores, etc. para poder tomar decisiones en tiempo real que ayuden a aprovechar al máximo la inversión en estos elementos.
  • La optimización de los procesos que repercutirá de manera sustancial y generalizada en reducir costes y mejorará la eficiencia general.
  • El abaratamiento progresivo de la conectividad ha favorecido la adopción.
  • La disminución del precio de los chips, por la que se ha vuelto fácil y asequible añadir un dispositivo telemático a vehículos, contenedores y otro tipo de dispositivos.

El IoT, por tanto, es una evolución natural de otras tecnologías de conectividad preexistentes entre dispositivos. En este caso, el del fleet management, en particular, la telemetría, y en general, las conexiones m2m han sido uno de los modos más frecuentes de conectar activos a un sistema de gestión. El Internet de las Cosas supone, por un lado, una evolución sobre estas conexiones y, por otro introduce un avance en el uso de los datos.

El IoT ha hecho que la Gestión de Flotas se pueda transferir a cualquier ámbito: desde camiones, hasta trenes o aviones. Además, su uso puede resultar visible al cliente final.  Traspasa la barrera del negocio B2B para llegar al usuario final en un modelo B2B2C, como ocurre en el caso de la industria del alquiler de coches, servicios de mensajería o los taxis por citar algunos ejemplos. Las Smart Cities también son grandes beneficiarias de las flotas conectadas  pudiendo manejar, por ejemplo, camiones de basura o vehículos de policía local.

Con la información telemática de los vehículos el beneficio es doble: nos sirve tanto para controlar su uso como para obtener datos de manejo de sus conductores y ayudarles a hacer mejor su trabajo.

Usemos como ejemplo una flota de camiones con un sistema de gestión de flotas moderno. Desde el punto de vista de vehículo, podemos gestionar parámetros como:

  • Tiempo de uso del vehículo (conviene rentabilizarlo al máximo).
  • Tiempo en el que un vehículo está en mantenimiento.
  • Tiempo / Kilómetros de uso para cada pieza que requiera reposición periódica por desgaste.
  • Tiempo de parada de un vehículo.
  • Estado de elementos mediante sensores.

Podemos gestionar también nuestros recursos humanos gracias a esos sistemas de fleet management:

  • Asesorar al conductor en tiempo real sobre cómo mejor acelerar, frenar o cambiar de marcha para que el vehículo tenga un uso óptimo.
  • Asegurar que los conductores descansan lo suficiente.
  • Asegurar que siguen las rutas más óptimas.

Tendremos datos cruzados de manera conjunta que nos dirán qué vehículos operan mejor sobre qué rutas, qué conductores se adaptan mejor a qué vehículos, etc. Y, puesto que conocemos las rutas y también los desgastes de las piezas, será posible tener listos los repuestos de un vehículo en el siguiente punto de destino y, así, evitar paradas innecesarias.

Por otra parte, como la cantidad de datos que recopila un vehículo es cada vez mayor (casi 5 Mb / km según estimaciones de Intel para el caso de camiones) y nos interesan los flujos cada vez más complejos, hay ocasiones en la que no es posible o no es conveniente que toda la información sea transferida por la conexión al sistema de gestión. En estos casos, debe haber alguna forma de procesar y almacenar esa información en el propio vehículo, en ocasiones recogiendo datos de sus diferentes sensores. Por tanto, podemos afirmar que la gestión de a bordo procesa parte de los datos de manera local -que puede o no almacenar- y transmite otra porción de esa información al punto de recogida de datos del sistema de fleet management.

Aunque la gestión de flotas es uno de los usos más primitivos de la informática, ha sabido evolucionar con el tiempo, aprovechar la llegada de Internet y el abaratamiento de la conectividad. Además, ha realizado la transición desde conexiones m2m a otras más complejas que aprovechan las fortalezas del IoT, del Cloud Computing (y sus derivaciones como el Fog Computing), del Big Data y del machine learning.

Telefónica IoT Team