Smart Water: Abastecimiento, Depuración y Distribución Inteligente

Published by Ladislao Aceituno Lopez Energy

Los responsables de la gestión del agua afrontan múltiples retos derivados, fundamentalmente, de la dificultad de acceso y heterogeneidad de la información de que disponen durante todo el proceso.

Las soluciones de gestión inteligente del agua (Smart Water), análogas y complementarias a las de gestión de la generación, distribución y consumo de energía (Smart Grid y Smart Metering), se pueden aplicar en múltiples ámbitos:

• En grandes cuencas hidrográficas. Automatizan la medida de caudal y otros parámetros físicos. Además, pueden gestionar la apertura/cierre de diversos elementos mecánicos de las infraestructuras de control.

• En potabilización, habilitan el control y monitorización agregada y en remoto, de bombas y sensores de nivel, turbidez o cloro…, ubicados en Estaciones de Tratamiento de Agua Potable (E.T.A.P.) y Depósitos.

• En distribución, se integran con el Smart Metering para obtener lecturas remotas automáticas y tarificación del consumo. También pueden incorporar soluciones de detección de fugas.

• En depuración, automatizan la recolección agregada de medidas de parámetros físicos para determinar la bondad del proceso en Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (E.D.A.R.)

De una gestión casi manual e ineficiente al Smart Water

Para mejorar la gestión del ciclo del agua, además de incrementar la recopilación automática de información y actuación hay que salvar que:

• Los recursos a gestionar están geográficamente dispersos, desatendidos, en ubicaciones de difícil acceso y, a menudo, sin electricidad, a los que hay que acudir a tomar medidas.

• Los elementos de control y monitorización suelen ser locales y basados en tecnologías SCADA propietarias que dificultan la recopilación automática de información así como su control unificado.

• La información llega desde cuadros de control y dispositivos heterogéneos que, además, no suelen comunicarse en tiempo real con el punto central.

Aplicando soluciones Smart Water, es posible superar estas barreras. Sus componentes clave son:

• Sensores: Miden caudal, nivel, energía consumida, salinidad, pH, nivel de cloro y oxígeno, turbidez, temperatura… y se conectan a dispositivos inteligentes IoT, capaces de almacenar, pre-procesar y enviar de manera continua, la información y alertas que se van produciendo  a una plataforma IoT.

• Comunicaciones: m2m gestionadas, siempre que sea posible, para tener control automático, en remoto y tiempo real del estado de las líneas de comunicación, factor éste clave en entornos desatendidos. Además, con m2m, los costes son muy contenidos. Pueden, en todo caso utilizarse, si fuera necesario, ADSL, fibra, radiofrecuencia o satélite.

• Plataforma IoT. ‘Traduce’, en tiempo real, los protocolos y lenguajes utilizados por cada tipo de dispositivo y fabricante a uno común, para después pre-procesar la información y exponerla, agregada, a las aplicaciones de visualización o consumo de los datos, permitiendo así a los gestores abstraerse de la complejidad tecnológica y poniendo a su disposición toda la información necesaria para tomar decisiones óptimas.


El reto futuro

Según la ONU, el consumo de agua habrá crecido en 2025 el 20% en las economías maduras. En España, donde utilizamos ya más del 25% de nuestros recursos hídricos, debemos moderar el consumo. Para ello hemos de considerar muy seriamente, por ejemplo, el despliegue de soluciones Smart Water, para ser capaces de absorber, el más que probable aumento del consumo sin hacer peligrar el abastecimiento derivado del crecimiento de la actividad económica que vendrá en los próximos años.

Ladislao Aceituno Lopez
M2M Vertical Solutions Expert